El empresario, politico y miembro de CASEMICA, manifestó que es el momento oportuno de ser intendente por su pueblo Calingasta.

Alfredo Amin, empresario minero, secretario de la comisión directiva de la Cámara de Servicios Mineros de Calingasta (CASEMICA) y exdiputado provincial por el departamento Calingasta, habló sobre el futuro político, económico y productivo de su departamento, en un escenario marcado por el crecimiento de la actividad minera.
Uno de los puntos centrales fue su declaración acerca de que considera que “es el momento oportuno” para ser intendente de Calingasta. Amin vinculó esa posibilidad con la necesidad de liderazgo y planificación frente a las inversiones que podrían llegar al departamento. Según planteó, el objetivo debería ser que Calingasta avance en infraestructura y servicios y pueda dejar de ser visto como un pueblo para adquirir características de ciudad.
El empresario recordó experiencias del pasado, como Sulfato de Aluminio y las minas de Castaño Viejo y Castaño Nuevo, cuyos cierres provocaron pérdida de empleos y emigración. A partir de esos antecedentes, sostuvo que el nuevo desarrollo minero debe dejar beneficios permanentes y evitar que la comunidad vuelva a atravesar situaciones similares.
Amin consideró que la minería puede convertirse en el motor económico que impulse otras actividades, entre ellas el turismo, la agricultura, la vitivinicultura y la gastronomía. Señaló que estas actividades no deberían competir con la minería, sino complementarse.

También hizo hincapié en las necesidades de infraestructura, caminos, energía, ordenamiento territorial y obras hídricas. Particularmente manifestó preocupación por los importantes niveles de nieve registrados en la cordillera y por el futuro incremento de los caudales de los ríos. Destacó los trabajos que se realizan sobre cauces, pero consideró necesario anticiparse a posibles problemas y avanzar con obras de protección.
En materia de infraestructura vial, explicó que desde CASEMICA se vienen realizando gestiones para que las futuras obras permitan retirar el tránsito pesado de las zonas pobladas y, al mismo tiempo, funcionen como protección para las localidades.
Otro eje importante fue el empleo local y la capacitación. Amin relató su experiencia empresarial y aseguró que llegó a contar con 230 trabajadores, de los cuales 170 eran de Calingasta. Advirtió, sin embargo, sobre la dificultad para conseguir personal capacitado, especialmente maquinistas y operarios, por lo que consideró fundamental preparar a los calingastinos para las oportunidades laborales que podría generar la minería.

Durante la entrevista también se refirió a proyectos como Los Azules, Pachón y la reactivación de Casposo, mostrando expectativas sobre el impacto que podrían producir en la economía departamental. En el caso de Los Azules, señaló que se aguardaba la autorización vinculada al agua.
Amin sostuvo que, si los principales proyectos avanzan, Calingasta podría transformarse en uno de los motores de la economía de San Juan, debido al volumen de empleo e inversiones asociados a la actividad minera.
Finalmente, expresó su esperanza de que este proceso de crecimiento beneficie al conjunto de la comunidad. Remarcó la importancia del asociativismo, la participación de las empresas locales y la necesidad de que las oportunidades generadas por las inversiones alcancen no solamente a determinados sectores, sino a toda la sociedad calingastina y, posteriormente, al resto de la provincia.
En síntesis: la entrevista combinó una definición política —su intención de proyectarse hacia la Intendencia— con una mirada sobre el futuro de Calingasta basada en cuatro grandes ejes: minería, empleo local, infraestructura y planificación del desarrollo, procurando que el crecimiento minero fortalezca también al turismo, la agricultura y las demás actividades productivas.